La experiencia de internacionalización en la UNNOBA

Por Gastón Crupi
Director de Relaciones Internacionales de la UNNOBA

Gastón Crupi, director de Relaciones Internacionales de la UNNOBA, nos cuenta el recorrido de su universidad en el camino de la internacionalización y de las acciones que prevén llevar adelante para seguir fortaleciendo esta dimensión de la educación superior en su institución. 

Mi nombre es Gastón Crupi y soy director de Relaciones Internacionales de la UNNOBA desde mayo de 2011, llevo bastante tiempo ya dentro de la universidad. También soy docente de Derecho Internacional Público en la carrera de Abogacía porque tengo la formación de Relaciones Internacionales y Abogado. 

¿Cómo fue el desarrollo de la internacionalización en la UNNOBA, cómo fue ese proceso a nivel integral?

La universidad este año está cumpliendo 20 años, es muy joven, y cuando a mi me tocó asumir el cargo, como te decía hoy, en el 2011, recién estaba comenzando el proceso de internacionalización. Ahí tuvimos una ventaja -que siempre la destaco porque me parece importante- que en áreas como la nuestra (que obviamente no es un área sustantiva como lo son la investigación y la extensión, por ejemplo) hubo un gran compromiso por parte de las autoridades de la UNNOBA en desarrollar programas internacionales y la internacionalización en su conjunto. Es decir, siempre fue un objetivo trabajar en este tema, tuvo un gran apoyo y, sobretodo, conocimiento de las relaciones internacionales universitarias por parte de las máximas autoridades, tanto en la Secretaría Académica, que es donde se encuentra la Dirección de Relaciones Internacionales, como así también a nivel del Rectorado. Eso me parece fundamental para cualquier proceso de internacionalización que se quiera encarar en una institución. Eso por un lado. Y por otro, en ese año, en esa época, la internacionalización era muy incipiente, estaba comenzando, se hacían pocas movilidades, asique resultaron clave en este proceso los programas internacionales que llevó adelante el Ministerio de Educación a través del PIESCI, el Programa de la Internacionalización de la Educación Superior. Eso nos permitió a universidades como la UNNOBA poder insertarnos en programas internacionales e incorporar a docentes, investigadores y estudiantes.

En ese momento eran convocatorias de misiones al extranjero con objetivos específicos, o redes internacionales donde la universidad tenía que formar vínculos a través de proyectos que se elaboraban de forma conjunta con instituciones extranjeras. Esas convocatorias siempre fueron muy importantes. Son muchas, no podría mencionarlas a todas, pero sí hubo algunas que considero estratégicas, por ejemplo, las referidas a movilidad docente a París y Madrid, financiadas por el Ministerio.
Esto habilitó nuestras primeras movilidades docentes y también la vinculación de la institución con otras universidades, porque se generaban convenios, actividades académicas, actividades incipientes de vinculación en investigación, etc.
Y por último, los programas bilaterales con Francia, como los casos de ARFITEC para las carreras de Ingeniería y ARFAGRI para las carreras deiencias Agronómicas, que nos permitieron en ese caso llevar la movilidad a otro nivel por decirlo de alguna forma, en conjunto con otras casas de estudio argentinas y francesas.
Digo a otro nivel porque lo que permitió fue, al no ser universidades hispanohablantes, generar también la formación de nuestros estudiantes en idioma, en este caso francés.
Recuerdo que cuando comenzamos era prácticamente imposible encontrar un estudiante en la universidad que hable o que estuviera estudiando francés.

Asique eso, más allá de la movilidad estudiantil en sí, nos permitió generar vínculos con universidades con las cuales hoy estamos trabajando la doble titulación, y desarrollar el área de Lenguas Extranjeras que, aparte del francés, hoy también cuenta con la enseñanza de inglés por los vínculos con universidades de Estados Unidos, y portugués por la relación con universidades brasileñas, fundamentalmente lo que es dentro del marco del Grupo Montevideo. Y el programa PILA, para la movilidad de estudiantes, docentes y gestores con universidades de México y Colombia, también fue muy importante porque nos permitió fortalecer las primeras movilidades al tener estos programas fijos, donde una coordinación por cada país nos posibilitaba movilizar una cantidad importante de estudiantes. También habilitó la firma de convenios para generar nuevas movilidades. Para pasar un poco en limpio, en ese primer momento de la universidad, la estrategia de internacionalización era básicamente a través de movilidad estudiantil, que es importante, pero es una pata más de la internacionalización como un todo. Luego, nos permitió ir fomentando otro tipo de experiencias como la movilidad docente, la vinculación en investigación, la inserción en organismos internacionales. Todo eso nos llevó al día de hoy a poder generar nuevas estrategias de internacionalización,

siempre apuntando a ella de manera integral y entendiéndola no como un fin en sí mismo, sino como un medio para fortalecer las áreas sustantivas de nuestras instituciones, como son la académica, la investigación y la extensión. Entonces, así es como entendemos la internacionalización y de ese modo trabajamos. Es decir, como una "rueda de auxilio" para las áreas sustanciales.

Con una pandemia de por medio, la internacionalización atravesó cambios sustanciales. Este periodo de tiempo permitió a las áreas a cargo repensar la movilidad y las nuevas herramientas que traía aparejado el contexto.
¿Cuál es tu valoración o análisis más crítico de lo que se hizo? ¿Qué cosas creés que han sido positivas o que seguirán implementando, y qué cambiarías? Teniendo en cuenta, por supuesto, a la pandemia que nos atravesó.

Me parece que la movilidad estudiantil fue lo que nos permitió en ese primer momento fortalecer muchas acciones y proyectos que teníamos nosotros en cuanto a internacionalización, y que fueron acompañando también el desarrollo de la universidad. En el 2011 o 2012 había carreras que aún no tenían graduados. Hoy, por supuesto, sí los tienen y ya contamos con un recorrido en ese sentido. Actualmente creo que eso debemos llevarlo a otro nivel y jerarquizarlas de cierta forma, que las movilidades que realicemos sean más estratégicas para aquellas áreas de la universidad que son fundamentales. Y también poder trabajar un poco más la internacionalización en casa, llevar esa experiencia a nuestros docentes y gestores. Esa es una parte muy importante porque van a tener que trabajar en un contexto internacional, con estudiantes extranjeros en nuestras aulas. Tenemos que estar preparados para eso y brindarles nosotros las herramientas, como Dirección de Relaciones Internacionales, a las diferentes áreas para poder encarar este contexto. Respecto a la virtualidad, o a la pandemia mejor dicho, tengo varias apreciaciones. Por un lado, nos permitió desarrollar el Plan de Movilidad Virtual.
Obviamente el contexto nos obligó en cierto modo a pasar todo lo presencial a lo virtual, pero nos sirvió para el desarrollo de este plan que mencionaba y para incorporar, tanto a estudiantes internacionales como a nuestros estudiantes, a la virtualidad. Lo que sí creo, y que hoy en día con la vuelta a la presencialidad lo discutimos mucho al interior de la universidad y particularmente al interior del área Relaciones Internacionales, lo que estábamos haciendo no era tanto movilidad virtual, sino conectar a un estudiante de otro país a una clase presencial acá en Argentina, y no creíamos que eso tuviera el mismo impacto que una movilidad. Por lo tanto, en lo que hemos pensado y en lo que estamos hoy trabajando, es en la incorporación de la virtualidad a los diferentes programas y proyectos internacionales pensándolo de manera integral. Hay que contar con un docente capacitado que pueda acompañar estos procesos y esto nos permite trabajar en diferentes líneas, sobre todo en lo que refiere a la actividad académica internacional, que básicamente consiste en poder reconocer la actividad internacional de nuestros docentes y de los docentes que recibimos. Es decir, que aquel docente que tenga una experiencia internacional, ya sea presencial o virtual, o que participa -por ejemplo- en una clase espejo, tenga un reconocimiento por parte de la universidad, que no será de tipo económico pero sí algo que le permita después incorporarlo a sus antecedentes para un concurso, un proyecto de investigación, de extensión, etc. Eso es un poco lo que nos dejó un poco la virtualidad, aunque todavía estamos estudiándola y viendo cómo implementarla para que tenga el mayor impacto en todo sentido para nuestros estudiantes y docentes, y en la comunidad académica en general. 

Entendemos que estas clases mediadas por la tecnología, donde un estudiante que no está de forma presencial en el aula toma una clase, no tienen el mismo impacto que una movilidad, pero sí queremos que tengan o estén pensadas con un enfoque internacional.

Pongo como ejemplo una cátedra internacional que realizamos de manera virtual con una Universidad de Colombia, pero que estaba armada y planteada sí desde lo internacional y que sí tuvo realmente impacto para el estudiante local, el internacionales y para el docente también porque participaron docentes de ambas instituciones. 

La UNNOBA cuenta con un programa de fortalecimiento de la actividad docente pensado, entre otros aspectos, desde la movilidad. ¿De qué se trata?

Lo trabajamos desde varios aspectos. Por un lado, esto que mencionaba de que nuestros docentes puedan tener una experiencia de dictado de clase en una universidad extranjera.
La virtualidad lo facilita mucho y es una experiencia muy positiva. Obviamente, por una cuestión de financiamiento, no podemos enviar una cantidad ilimitada de docentes pero la virtualidad sí lo permite. Y, también, que nuestras materias puedan tener docentes internacionales. 

La formación de nuestros docentes es una estrategia institucional, no solamente de relaciones internacionales, y me refiero a docentes que puedan ir a hacer sus doctorados o parte de ellos en el exterior, en estancias cortas, para que puedan acreditarlos. Esa es otra pata que también tiene este programa e incluye, asimismo, la incorporación de docentes investigadores dentro de los organismos internacionales de los cuales formamos parte.

Es decir, que no sea solamente algo de relaciones internacionales, sino también darle participación a nuestros docentes investigadores dentro de diferentes organismos, sin los cuales tampoco podríamos trabajar ni pertenecer.

Hoy tenemos docentes e investigadores, más allá de los funcionarios, que forman parte de ellos. Pienso en el Grupo Montevideo que trabajan temas específicos en cada una de las áreas de conocimiento. Digamos que es un programa que tiene varias aristas pero que, en definitiva, e insisto, nuestra función es acompañar y facilitar actividades internacionales para que los docentes lo incorporen a sus materias y a su formación, y que luego eso pueda trasladarse a los alumnos.

Sabemos que la UNNOBA, a pesar de ser una universidad dentro de todo joven, ha realizado un gran trabajo en materia de internacionalización que ha llevado que hoy forme parte de grupos u organismos internacionales. ¿Cuál o cómo es el trabajo que realiza allí? 

La incorporación a estos organismos está dentro del eje de vinculación internacional. Teniendo a la región América Latina y el Caribe como prioridad, porque básicamente esta es nuestra región, nos fuimos incorporando paulatinamente a diferentes organismos internacionales. Solo para mencionar algunos puedo destacar a la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, la AUGM: Asociación de Universidad Grupo Montevideo; y la OUI, que es la Organización Universitaria Interamericana. Esto nos permitió también aprender mucho de la internacionalización sobre todo en ese primer momento, en esa etapa incipiente de la que hablábamos hoy. Nos permitió formarnos, porque tienen instancias de formación, y vincularnos internacionalmente. Hoy en día la universidad está jugando un rol importante dentro de estos organismos porque nos toca tener a cargo, desde principio de año, la Presidencia Regional del Cono Sur de la OUI que agrupa universidades de Argentina, Uruguay y Paraguay y obviamente formar parte de lo que es el Comité Directivo que agrupa a todas las presidencias regionales. Y por otro lado, también, dentro de AUGM donde nuestro Rector ocupa un lugar en el Comité Directivo donde hay representantes de cada uno de los países miembros de la Asociación. En ese sentido, el Rector Tamarit está representando a la Argentina en el Comité Directivo de AUGM. Este organismo tiene un montón de actividades, y eso nos permitió incorporar a docentes, investigadores, funcionarios, dentro de actividades internacionales, lo cual nos sirve para sensibilizar al interior de la universidad sobre la importancia de la internacionalización.

Eso en cuanto a los organismos internacionales. Pero también trabajamos la internacionalización desde lo nacional. ¿A qué me refiero con esto? A la vinculación con otras universidades nacionales y a la participación en redes nacionales de internacionalización, sobre todo a través del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) mediante la Comisión de Asuntos Internacionales y de la RedCiUN (Red de Cooperación Internacional de Universidades Nacionales) que me tocó presidir hace un par de años atrás, y a nuestro rector también en varias oportunidades la Comisión de Asuntos Internacionales. Actualmente ocupamos la Vicepresidencia. Reitero: Gran parte de la vinculación internacional que llevamos adelante tiene que ver mucho con el trabajo que hacemos junto a otras universidades nacionales argentinas. No quisiera dejar de mencionar algo que me parece muy importante que es que todo este proceso del que hablábamos tiene que ir acompañado hacia el interior de la universidad por una reglamentación interna que permita llevarlo adelante. Al hacer una movilidad estudiantil es necesario hacer un acuerdo de, por ejemplo, reconocimiento de materias. Nuestra universidad fue acompañando todo este proceso con la reglamentación necesaria para poder llevarlo adelante.
En ese sentido, tenemos una resolución sobre el reconocimiento de materias de alumnos en el exterior, una resolución sobre proyectos de investigación internacionales, etc., pero básicamente la idea es esa: ir acompañando el proceso de internacionalización con la reglamentación que se requiera para lograrlo, si no resulta imposible.

En este momento nos encontramos en plena elaboración del Plan Estratégico de Internacionalización que va a definir las líneas estratégicas de acción para los próximos años.

Para quienes no forman parte de estas áreas o no conocen tanto del tema,
¿ A qué nos referimos cuando hablamos de internacionalización del currículum? 

Se trata de la incorporación de la dimensión internacional en los planes de estudios de la universidad. Esto se puede hacer de diferentes maneras: hoy hablamos sobre la internacionalización de los docentes, o la incorporación de bibliografía en otros idiomas. Hay varias estrategias o formas de llevarlo adelante. Creo que lo importante de esto en nuestro caso es que no va a ser una discusión que vamos a imponer o dar únicamente desde relaciones internacionales, sino que van a tener que discutir las diferentes unidades académicas, los docentes junto con los directores de escuela, los secretarios académicos, es decir, va a ser algo de lo que se van a tener que apropiar desde cada una de las unidades académicas. 

Desde aquí, por supuesto, vamos a facilitar lo que sea necesario, sobre todo capacitaciones como ya hemos venido realizando.
Hacerlo de este modo contribuye a lo que veníamos hablando sobre la apropiación de la internacionalización  hacia el interior de la universidad.
Así, entonces, cada escuela o cada unidad académica tendrá que decidir y discutir cuál será la mejor manera de llevarlo adelante. Esta es una estrategia de internacionalización del currículum que, obviamente, comenzará por alguna materia en particular y más tarde se llevará una carrera, y posteriormente a una escuela en su conjunto.

Para ir finalizando este recorrido que nos has hecho,
¿Cuáles son sus planes o perspectivas a futuro?

Eso lo estamos discutiendo dentro de lo que es el Plan Estratégico pero básicamente me imagino en los próximos años trabajando más en la investigación, creo que va a ser una área esencial que tenemos que desarrollar: la internacionalización en investigación.

Es un poco contradictorio porque la investigación ya está internacionalizada de por sí, no es que tenemos que venir nosotros y enseñar a los investigadores como tienen que hacerlo *risas* pero sí darle un marco, un contexto, y definir líneas prioritarias a desarrollar. Y ahí actuaremos como facilitadores. Es decir que, en cuanto a la vinculación, unirlos con aquellos grupos de investigación extranjeros, con laboratorios, etc., que nos permitan llevar adelante acciones conjuntas de internacionalización y, por supuesto, buscar financiamiento que no es menor. 

En cuanto a lo académico, hay varias líneas también. Tenemos la internacionalización del currículum que hablábamos. Estamos trabajando en ello, pero es algo que va a llevar tiempo y que tampoco tiene una fecha de inicio o una de fin, sino que se van desarrollando y continuarán con políticas, con nuevas incorporaciones y desarrollos, etc. La doble titulación para nosotros es otro objetivo importante, el tener convenios de doble titulación con diferentes universidades del exterior. Lo estamos trabajando con Francia a través de estos programas que comentaba, y la idea es replicarlo en otras carreras y con universidades de diferentes regiones del mundo.

Lo de la internacionalización docente también va a ser muy importante, y fortalecer, por supuesto, los programas de movilidad de estudiantes, que sean cada vez más. Estaba pensando en la virtualidad también. Sin duda va a ser otro eje estratégico. Repensar cómo vamos a trabajarla en los próximos años. Esto irá acompañando el crecimiento de la universidad y la vinculación con el sector productivo, que me parece también algo muy importante, ya sea local, regional o internacional. La vinculación con nuestros graduados en el exterior nos va a facilitar un poco algunas de estas acciones que venimos mencionando. Estamos trabajando en un programa de Embajadores UNNOBA, que son nuestros graduados que están haciendo sus posgrados o trabajando en el exterior. Pretendemos tener una mayor vinculación con ellos para esto, para que nos faciliten diferentes acciones y posicionar a la universidad internacionalmente. Esto lo estamos haciendo a través de los sistemas de ranking internacionales y que, si bien no es un objetivo en sí mismo estar en un puesto determinado,sí es un medio para para medirnos, para compararnos, para ver que cómo estamos, si lo que estamos haciendo está acorde con lo que hacen otras universidades del mundo o no. Es un medio más como la autoevaluación institucional, por ejemplo, para ver si lo que hacemos realmente tiene un impacto y darnos cuenta qué acciones son las que debemos fortalecer, a dónde debemos apuntar, etc. Eso es un poco de lo que pensamos para el futuro. 

No son pocas cosas, tienen un gran trabajo por delante. Te agradecemos Gastón por tu tiempo y amabilidad al hacernos este recorrido integral sobre cómo vienen trabajando la internacionalización en la UNNOBA. Desde la UPE estamos dando nuestros primeros pasos en este camino, así que conocer otras experiencias realmente nos aporta muchísimo para conocer más sobre esta dimensión de la educación superior.  

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