• Casandra Arnes – Graduada en Hotelería y Turismo
• Martín Posnik – Graduado en Comercio internacional
Si en algo coinciden los graduados con los que dialogamos es en este concepto: la UPE como una gran caja de herramientas que te facilita el desarrollo profesional. Casandra y Martin no son la excepción. Con recorridos diferentes están, sin embargo, atravesados por algunos conceptos.
Casandra tiene 34 años, ingresó a la UPE en el año 2013 y se recibió en el 2016 de Técnica Universitaria en Hotelería y turismo, que era la oferta que la universidad brindaba en aquel entonces. Martín, vive en Cañuelas, y tras estudiar educación física, se decidió por Despachante de aduanas, primero, y Comercio internacional para completar su paso por UPE.
Compatibilizar trabajo y estudio: una tarea compleja pero no imposible
• Casandra:
Yo en ese momento (2013) estaba trabajando de noche, trabajaba para LATAM, en el Aeropuerto de Ezeiza así que tenía la posibilidad de estudiante en la UPE en el turno noche, de 18 a 22 y de allí me iba directo al Aeropuerto que me quedaba de paso, porque yo en ese momento vivía en San Justo con mis padres. De allí me iba directo a dormir, no quería saber nada con cursar a la mañana o a la tarde, tenía unos horarios rarísimos, y francos rotativos, o sea todos los días que cursaba no siempre trabajaba, me tuve que organizar bastante…. Tuve que hacer un esfuerzo importante, por el tema de los horarios, sin tener hijos ni muchas más responsabilidades que el estudio y el trabajo, así y todo, se complica porque el trabajar de noche y dormir de día te cambia todo. Había días que dormía poco y había días que dormía un montón. Algunos días dormía tres horas para rendir un parcial. Ese ritmo lo mantuve los tres años así que, a las corridas y complejo de organizar, pero lo puede hacer.
• Martín:
En mi caso trabajaba, pero tuve la suerte de hacerlo en verano, muy rara vez coincidía el trabajo con la cursada. Estuve trabajando esporádicamente, pero poco. Trabajar cuando se estudia, es muy complicado. Ahora estuve tratando de hacer unos cursos de posgrado y la verdad es que comencé y no los pude concluir porque no tuve tiempo, es muy complicado ahora.
Recorridos distintos, opiniones similares
• Martín:
Antes de esto estudié educación física, y estuve ejerciendo. Pero estaba buscando otra cosa. Yo vivo en Cañuelas donde hay muy poca oferta laboral y era muy mal paga, me di cuenta que no podía planificar una vida con los sueldos que se manejaban por acá. Me enteré de la Universidad que era relativamente nueva, con carreas cortas con buena salida laboral y comencé con Aduana. Soy cohorte 2014, la tercera camada que hubo.
Ahora tengo la suerte de estar trabajando en el ámbito de la carrera hacer poco más de un año. La verdad que comenzar fue muy duro, pero creo que cuando uno comienza una carrera, uno nunca sabe cómo es el campo laboral, la inserción laboral.
• Casandra:
Cuando empecé, yo quería tener un estudio que me ayudara en lo laboral, porque si bien trabajaba ya en el aeropuerto, yo sentía que necesitaba una carrera que avalara un poco más el tema del turismo. Pero estudiar fue algo personal, una decisión personal, no algo impuesto como necesidad. Siempre quise estudiar algo. Estuve probando a lo largo del tiempo mientras trabajaba, pero la verdad que los horarios del aeropuerto siempre fueron raros, nunca un lunes a viernes, siempre horarios rotativos, francos rotativos.
Tuve varias incursiones por otro tipo de establecimientos, pero nunca había terminado de concretarlo por este tema de los horarios. Primero, al salir de la escuela, hice un año y medio de profesorado de inglés, que me quedaba cerca de donde vivía y fue una de las herramientas que me ayudó a conseguir trabajo y a desenvolverme en otras cosas. Después probé hacer el traductorado de inglés, pero la universidad quedaba en CABA y no me daban los horarios, lo intenté, lo hice medio año y terminé fusilada, lo tuve que dejar.
Siempre me jugó en contra eso de tener horarios y francos rotativos para poder elegir una carrera y organizarme. En UPE pude incorporarme en el turno de la noche, y tuve que hacer sacrificios, pero era un poco más estable. Sabía que iba a dormir cuando pudiera: de mañana, de tarde, después vería; pero así podría cumplir ese objetivo personal que tenía de hacer una carrera que me diera un poco más de seguridad, de estabilidad, y fundamentalmente de aprendizaje.
Un mundo lleno de expectativas: el choque con la realidad
• Casandra:
No se cómo será en otras universidades, pero pasa mucho eso del choque entre las expectativas y la realidad. Uno sale del colegio con un montón de cosas, pero es la universidad donde te das cuenta de que ya sos adulto, tenés otras responsabilidades, y no importa en qué tiempos, pero tenés que cumplirlas, sino no aprobás, no podés seguir adelante con tu carrera. Quizás es difícil agarrarle el ritmo al principio hasta que uno se acostumbra. No todas las escuelas te preparan para los estudios universitarios.
Y también te pasa de tener que derribar algunos preconceptos. Por ejemplo, me pasaba mucho en cuanto al trabajo, cuando trabajaba de noche, la gente me decía: pero igual dormís en el trabajo. No lo que menos hago es dormir, llegan y salen vuelos como si fuera las 3 de la tarde, ahí no hay horario. Los hoteles lo mismo, te llega un vuelo tarde o demorado y te trae todo un contingente de personas que llega más tarde al check-in al hotel, eso no lo podés manejar. Mientras la gente, desde afuera, piensa que uno tiene el trabajo más relajado del mundo y que trabajar en turismo es pasarlo genial.
Incluso yo misma a mí me sorprendí. No sé qué imaginaba, pero en cuanto a la hotelería o al turismo pensé que ibas a aprender a desarrollarte dentro de un hotel, y después me di cuenta que la carrera está enfocada en que vos puedas gestionar todo un hotel, desde cualquier aspecto y que sepas como manejar los distintos sectores de un hotel, no es sólo la recepción, no queda ahí nada más en contratar housekeeping y listo no. Así que hasta a mí me sorprendió, me abrió la mente.
• Martín:
Nosotros en comercio tenemos un ámbito laboral con mucha demanda y pocas ofertas. Y, al menos hablando empíricamente, es una lástima que se dé más importancia a la experiencia previa que a la formación. Por ejemplo, yo trabajo en una empresa que es una de las más grandes en todo el país, dedicada al comercio internacional, somos más de 120 personas, y egresados en comercio debemos ser 10 o 12 personas. El resto es gente que aprende el trabajo que deben, que sabe cómo desempeñarse en esta función, e incluso lo hacen muy bien, pero no conocen lo que es la totalidad del comercio.
Antes de trabajar en lo mío hice de todo un poco, porque insertarme en este mercado fue muy complicado, lo bueno es que ahora que ya comencé es mucho más sencillo cambiar de una empresa a otra o conseguir más posibilidades. Y es muy frustrante ver que compañeros que no han tenido la suerte que yo tuve de poder comenzar en este ambiente, no acceden por no tener experiencia, aunque les sobren conocimientos.
Y, claro, también hay estereotipos: cuando comenzamos creemos que nos va a ir muy bien económicamente, que vamos a estar trabajando en AFIP o en la Aduana, en una empresa muy importante con sueldos muy altos porque justamente todo es en dólares y todo es con comisión. Hoy te das cuenta de que no es así, que sos un empleado como todos. Pero es normal que cuando uno cuenta que estudia o se dedica a esto te miren como diciendo “Ah, vos sos rico”. Obviamente no pasa eso.
Un baúl de herramientas
• Martín:
Por suerte tuve excelentes docentes, creo que la carrera está muy bien coordinada y uno sabe un poco de todo. Entonces uno se puede desenvolver y aprender cómo es el trabajo puntual de cada sector donde uno puede insertarse, de forma que no sea tan complejo. Obviamente no conocemos todo en profundidad, porque la mayoría de las carreras cada posibilidad o posición es un mundo. En comercio hay un montón de sectores dónde podemos trabajar y cada uno tiene un montón de particularidades que se aprenden con la experiencia. Yo estoy seguro que en cualquier lugar en que yo pudiera insertarme me podría desenvolver mientras que aprendo como es el oficio.
Tengo compañeros que trabajan en varios sectores, todos egresados de la UPE, y a todos les pasó eso, llegamos con una idea bastante amplia de cómo es y después nos especializamos en esa función.
Yo creo que estamos perfectamente capacitados.
Por otra parte, estudiar siempre es bueno, más allá que uno quizás lo hagas con el fin de insertarte laboralmente, yo creo en aprendizaje y lo enriquecedor que es el ámbito universitario, cualquier ámbito educativo. A mí me fascinó como era la enseñanza de la UPE.
• Casandra:
Para mi superó las expectativas. Yo me anoté y era una carrera más que esperaba poder terminarla, por esto de los horarios, de las responsabilidades que uno tiene cuando sos más grande. Y en mi caso yo ya estaba trabajando entonces era adaptar mi vida, mis estudios, lo que quisiera agregar a los horarios del trabajo que ya estaban impuestos.
Y me ha dejado que nada un montón de herramientas. La UPE creo que se destaca con respecto a otras, que no es solo te ofrece posibilidad de estudiar una carrera, sino que le dan muchas otras herramientas a la gente.
De hecho, hay muchas cosas que son abiertas a la comunidad y el que quiera se puede anotar, eso está bueno, te da un montón de posibilidades. Y no solamente para los que estudiamos.
Un futuro por delante: la Upe y sus próximos 10 años
• Casandra:
La verdad me la imagino más grande en el aspecto de desarrollo de la carrera. Cuando yo ingresé todo era nuevo. Pero ahora veo que se han desarrollado, que se han expandido y que tiene un potencial terrible. Siempre tratan de conseguir cosas, herramientas que ayuden a la gente, no solamente cursos, UPEmpleo por ejemplo, que te da distintas herramientas para las diferentes carreras y siempre tratan de vincular al alumno con la parte laboral. Así que la veo mucho más fortalecida en ese aspecto y que a través de las herramientas que ofrecen generen en la gente una fuerte motivación por estudiar, vinculada con una posibilidad de inserción laboral en un futuro. A mi criterio resulta fundamental que las nuevas generaciones se enganchen con eso. Todo lo que brinda suma para mí.
• Martín:
Me encantaría que al UPE se nacionalice más que nada por el tema del presupuesto, creo que hay mucha gente que tiene muchas ganas de seguir trabajando, mucha gente que lo hace a pulmón, solamente porque ama el ámbito académico y obviamente y esto sería mucho más sencillo o se podrían realizar muchas más cosas si el presupuesto fuera mucho mayor. Y no hablo de una cuestión de validez de títulos, porque todos sabemos que los títulos tienen validez nacional.
Yo tuve la suerte de comenzar cuando la UPE era bastante joven, y desde entonces pude ver lo mucho que ha crecido y lo que ha mejorado creo que, en todos los ámbitos, así que espero que continúe de esta manera, con gente que tiene tantas ganas de trabajar por una universidad pública. Que pueda expandirse en lo edilicio. En la UPE el edificio es muy chico y entiendo que la cantidad de alumnos nuevos que hay cada año aumenta exponencialmente, entonces sería fantástico que las autoridades noten esto, sobre todo las por las ganas y el esfuerzo que la gente de la UPE tiene para seguir trabajando.
Seguramente vienen años cada vez mejores para la UPE, estoy seguro de eso.



